| Los
veteranos del Atlético de Madrid y del CD. Móstoles,
brindaron un bonito espectáculo, en el partido amistoso
que disputaron en el estadio municipal El Soto, encuadrado
en la programación deportiva de ambas entidades y que
concluyó con victoria de la escuadra rojiblanca por
9 goles a 2.
El Atlético de Madrid dirigido por San Román,
alineó a Mejías, Aguilera, Arribas, Juanin,
Luís García, Mami Quevedo, Roberto Fresnedoso,
Pantic, Qique Estebaranz, Quique Sánchez, y Azeno.
También jugaron durante el encuentro Arévalo,
Luiz Pereira, Marina, Pedro Pablo, Bermejo, Paquito y La fuente.
Por su parte, el conjunto mostoleño dirigido por Barba,
presentó a Edu, José, Enrique Herreros, Pedro,
Juanjo, David, Guardeño, Blanco, Paco, Moreno, Villena,
Mula, Oscar, Josito, Morata, Domingo y Juan Carlos. El partido
tuvo sus momentos de inspiración, toque y jugadas de
gol, como si los míticos futbolistas de ambas escuadras,
quisieran demostrar que se es jugador de fútbol hasta
la muerte. Milinko Pantic, inauguró el marcador a los
veinte minutos de juego tras ejecutar magistralmente un lanzamiento
desde el punto de penalti.
En el 35 de juego los azulones marcaron en propia meta el
2-0, y un minuto antes de finalizar la primera mitad, Manolo
finalizó una perfecta jugada de la escuadra rojiblanca
y mandando el balón al fondo de las mallas.
Con el 3-0, comenzó la segunda mitad, poco a poco los
aficionados rojiblancos y azulones, se fueron sumando al espectáculo
y el Municipal del Soto, vibraban sobre todo con los lanzamientos
directos del balcánico Milinko Pantic, pieza clave
en el doblete de la temporada 1995/96, y los goles fueron
llegando, obra de Fresnedoso, Quique Estebaranz, Mami Quevedo
y Paquito. Con el 7-0, en el marcador, Villena marcaría
el gol azulón, mientras tanto Paquito, se sumaba a
la goleada rojiblanca y marcaba el 8 a 1 para su equipo, finalizando
el choque con el resultado final de 8 goles a 2, este último
obra del azulón Mena. En definitiva, mucha clase y
personalidad futbolística, sobre el césped del
Municipal El Soto, ya que el esférico se movió
gracias al talento rojiblanco y mezcla azulona. |