Su
trabajo consiste en valorar un evento deportivo o un acto
social, calibrar cuáles son sus necesidades y entregarles
unas cajas de bebidas. Con el tiempo su servicio ha ido evolucionando,
y actualmente aportan desde vallas publicitarias, hasta quioscos
de reparto, pasando por banderolas decorativas, cinta de marcaje,
o arcos de meta hinchables.
Habitualmente este mago de la Coca Cola, aparece con la cámara
de fotos en la mano, con el sano objetivo de obtener una imagen
de cómo la gente del deporte, recupera el aliento con
sus refrescos, en actividades como el ciclismo, atletismo,
croos, maratones, fútbol, padel y tenis, entre otras.
Con el paso de los años, Coca-Cola ha supuesto un apoyo
importante a esas organizaciones modestas, que cuentan con
pocos recursos o infraestructuras, y a quienes la firma Coca-Cola
apoya fin de semana tras fin de semana. Pero en su trabajo
hay una parte solidaria; colabora con todas las ONG y asociaciones
solidarias de Madrid. Desde los Hermanos de San Juan de Dios
al Banco del Alimento y del Samur hasta la Asociación
Madrileña de Ayuda al Minusválido.
La medalla al mérito en el trabajo no es casualidad.
Este trabajador incansable, a sus 72 años es ejemplo
a seguir, además es capaz de estar, en una sola mañana,
en varios eventos diferentes, siempre distribuyendo la imagen
de su empresa. Más de 30.000 acontecimientos deportivos
y más de 12.000 actos sociales, más de 1.000
placas de agradecimiento y 60 diplomas certifican su labor
social, y desde hace unos días, la Medalla de Plata
al Mérito en el Trabajo
El Presidente de la FMC, Carlos Castaño, estuvo presente
en el acto de imposición de este galardón.
Tampoco quisieron faltar a la cita algunos de los representantes
del ciclismo madrileño que tanto tienen que agradecer
a este personaje: Eduardo Chozas o Ramón Garrido,
entre otros, mostraron el agradecimiento del ciclismo a
Coca Cola, por su presencia en las carreras ciclistas.