Tras
la aprobación en el Pleno del día 10 y las deliberaciones
del Jurado, el Alcalde entregará la Medalla a Íker,
en el balcón del Ayuntamiento, en el pregón
de las fiestas patronales, el 11 de septiembre.
Según el Reglamento Orgánico del Ayuntamiento,
"la Medalla de Oro podrá otorgarse a personalidades
nacionales y extranjeras, así como a entidades o agrupaciones
que por sus obras, actividades o servicios en favor de la
ciudad se hayan destacado notoriamente, haciéndose
merecedoras de modo manifiesto al reconocimiento del Ayuntamiento
y pueblo de Móstoles". El Alcalde de Móstoles,
Esteban Parro, anunció que el Ayuntamiento de Móstoles
concederá al capitán de la selección
española, Íker Casillas, la Medalla de Oro de
la ciudad, la primera vez que el Consistorio otorgará
esta distinción.
Casillas dio el pregón del año 2003; tiene
unos campos de fútbol con su nombre; el 2004, recibió
el Premio a la Difusión de la Imagen de Móstoles;
es el protagonista del certamen literario de cuentos "Yo
no soy galáctico, soy de Móstoles", Además,
participa activamente en iniciativas solidarias como visitas
anuales al Hospital.
Íker Casillas reunió a cerca de 30.000 personas
cuando en 2003 dio el pregón de las fiestas patronales
de septiembre. Ese mismo año, los campos de fútbol
del Soto recibieron el nombre de Íker Casillas.
Además, en 2004, fue elegido Premio a la Difusión
de la Imagen de la Ciudad en los Premios Ciudad de Móstoles
y, en las próximas semanas, se fallará el
ganador del concurso literario de cuentos "No soy galáctico,
soy de Móstoles", que recogerá la infancia
y adolescencia del portero del Real Madrid y de la selección
española, en una narración dirigida a niños
de 8 a 12 años de edad.
Con una dotación económica de 12.000 euros
para un premio único y una tirada inicial de 10.000
ejemplares, la temática del cuento, cuyo jurado está
presidido por la novelista Carmen Posadas, versará
sobre la figura de Casillas, su infancia y adolescencia
en Móstoles, su pasión por el deporte, sus
valores de solidaridad, cooperación, compañerismo
y orgullo de ser mostoleño.
Para los niños de toda España y, en especial,
de Móstoles, "Casillas supone un espejo donde
se miran a diario y ven reflejada la laboriosidad, espíritu
de sacrificio, humanidad, constancia, humildad y generosidad
de quien ha demostrado que se puede optar a alcanzar grandes
metas profesionales sin olvidarse de sus orígenes".