| Presente
del arbitraje, yo arbitro, tu arbitras, el arbitra, nosotros
arbitramos, vosotros arbitráis, ellos arbitran.
En la mayoría de las instalaciones deportivas, clubes,
entidades y medios de comunicación, etc), se vienen
escuchando diversas opiniones, sobre la labor de los árbitros
de fútbol, por ello deseo hacer un reconocimiento especial,
al trabajo.
Deseo hacer un público reconocimiento, al ímprobo
trabajo que los Comités Territoriales de Árbitros,
Concejalías de Deporte y entidades, se ven obligados
a realizar para captar, formar y perfeccionar a los colegiados,
para realizar su trabajo en las competiciones, Autonómicas,
Ligas Municipales, privadas o de ámbito nacional del
fútbol profesional.
Miren, en mi opinión, si difícil y complicada
resulta la labor de captación de nuevos árbitros,
más difícil es consolidar la permanencia del
nuevo árbitro en la organización (de 60 o 70
aspirantes, 10 o 15 aguantan), cifras que suscitan una pregunta.
¿Qué circunstancias motivan este abandono?
1º.- Se enfrentan al ejercicio de una actividad deportiva
que resulta poco reconocida ya sea por los participantes en
el encuentro (jugadores, entrenadores, etc) como por los espectadores
(padres de los jugadores, seguidores de los equipos, etc).
2º.- Con gran probabilidad, por su toma de decisiones
durante el juego, van a ser objeto de insultos y amenazas,
por parte de seguidores e incluso de algún jugador.
3º.- Según categorías de los equipos a
los que van a arbitrar, los horarios serán (9,00 horas)
lo que les obligará a madrugar los días de partidos
(sábados, domingos y festivos) a las 7,00 horas o,
bien, a las 14,00 horas que condiciona el estar con la familia.
4º.- Los salarios que perciben por su actividad deportiva
son realmente escasos.
5º.- Al no estar sujetos a calificación para ascenso
o descenso, no les van a ser designados informadores
técnicos para que les hagan un adecuado seguimiento
de sus actuaciones.
Circunstancias que motivan el desamparado en sus inicios,
y siempre en consideración a la fuerza mental de cada
uno de ellos, motiva la deserción o abandono de la
organización de gran número de nuevos árbitros.
Antes los árbitros noveles, eran arropados por los
colegiados más veteranos, haciéndoles llegar
sus
experiencias, consejos deportivos, vamos lo que se conocía
como "hacer colegio", hoy sin querer generalizar,
el arbitraje, como en todos los órdenes de la vida,
se ha hecho individualista, más competitivos y ello
conduce a valorar la compensación económica.
Actualmente, debemos tener muy presente que cada temporada
las Federaciones, Concejalías de Deporte y organizaciones,
reciben un mayor número de solicitudes de inscripción
de nuevos equipos, pero por el contrario el colectivo arbitral
no solo no aumenta sino que se va reduciendo, por las bajas,
esto condiciona a las organizaciones, para evitar que muchos
partidos sean suspendidos.
De momento me quedo con la idea del Presidente de la FFM,
Sr. Temprado en la búsqueda de alicientes
para minorar las deserciones de los nuevos árbitros,
"formación tutelada", para corregir defectos
como, situación en el campo, lenguaje corporal que
se debe mantener durante el partido, etc. contribuyendo a
minorar esa soledad que rodea al árbitro, en sus primeros
pasos de la actividad deportiva.
Según indican las estadísticas, en los momentos
en que el índice de paro se incrementa en el país,
crecen las vocaciones arbitrales, por tanto, en estos momentos
de crisis económica, debemos esperar un incremento
en el número de nuevos árbitros, en las instituciones
deportivas del deporte fútbol. Me quedo con la frase
de Undiano Mallenco" el hombre es falible, el árbitro
es hombre, luego el árbitro es falible". |